Miedo y crítica

| SERXIO GONZÁLEZ |

AROUSA

VILAGARCÍA está a punto de sufrir cierto desapego mediático, es de suponer que al igual que otros municipios arousanos, como A Illa o Catoira. En otras palabras, será raro que ustedes vean en determinado canal el pregón de la Festa da Agua y eventos semejantes. El pecado, confesado a hurtadillas por alguien que sabe del tema, no es otro que haberse alineado con las tesis de Nunca Máis en la crisis del Prestige . Y la única explicación es el temor a que los portavoces del festejo -en este caso, el actor Carlos Blanco- enfilen sus palabras hacia derroteros poco interesantes para el discurso oficial de buen rollito tras la tempestad. La crítica justa no debería asustar, sino servir de espejo para corregir errores. Que se sepa, no existen más tipos infalibles que los que señala la Biblia. Y, al menos hasta la fecha, ninguno trabaja para un ministerio.