Crónica | Concierto de El Canto del Loco Sollozos, caras de ansiedad y desmayos acompañaron los minutos previos al concierto que el grupo madrileño dio en Vilagarcía por el San Roque
13 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l Canto de Loco es un grupo llamado a ser el relevo de Los Hombres G. Lo tienen todo para ser como ellos: canciones frescas y juveniles, unos componentes guaperas que causan estragos entre las adolescentes, una promoción eficiente y buenas melodías pop. Como los también madrileños Hombres G, podrían estar llamados a ocupar el escalafón más alto del llamado «pop juvenil», y a mucha honra. El problema con este tipo de bandas es cuando se equivocan de actitud. Parece que no se conforman con tenerlo todo, sino que quieren más. Y más es ser los reyes del rock. La verdad es que causa asombro ver el espectáculo dantesco que dan la quinceañeras enloquecidas por este tipo de grupos. Ellas deben de tomarles por dioses, héroes o algo así, si no no se explica. No se explican los gritos de histeria, ni los desmayos, ni los sollozos injustificados. Con la de calor que ha caído estos días, y aún había el martes chicas que estaban dispuestas a martirizarse pasando horas frente una valla metálica para poder pillar sitio entre un calvario de sudores, apretones y empujones donde lo más fácil es que te de un bajón de tensión. No lo digo por decir, este cronista fue testigo de como a una joven, después de haber estado esperando casi tres horas para el concierto, tuvo que marcharse a casa nada más comenzar la actuación por una de estas pájaras. Pero lo que irritaba sobre manera es ver como los ídolos se tomaban en serio su papel de rompecorazones. Nada más comenzar el concierto, con media hora de retraso por cierto, como si las pobres fans no hubieran pasado ya bastante, Dani, el cantante del grupo, lo primero que gritó fue «¡rock and roll!», el tío debía creer que en lugar de estar en una actuación ofreciendo canciones hechas para un público adolescente, estuviera junto a Jimmy Hendrix interpretando Voodo Chile. Un cantante donjuanesco Y no fue la única ocasión, los cuatro locos, cada vez que abandonaban un instante el tono amable que les identifica, poniéndose mínimamente cañeros, se emocionaban creyéndose lo que ya he dicho antes, los amos del rock. Por no decir de las apelaciones directas de Dani, el cantante, a las féminas del público consciente de lo útil que es su atractivo para vender discos, «a nosotros nos gustan las chicas ¿eh?», dijo para despejar dudas, «pero esta canción va dedicada a los chicos», aclaró. Todo un señor. El resto fue lo mismo de siempre. Ya saben, los temas de éxito, alguna balada y para casita, que tanto rock no es bueno.