Crónica | Métodos para ahuyentar a los inesperados visitantes
26 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Las principales especies de gaviotas presentes en la costa gallega son la reidora y la argéntea. La primera de ellas resulta inconfundible, por los estridentes sonidos que emite y que le dan nombre. En ambos casos, el celo y la anidación se suelen extiender entre mayo y agosto. Lo de Vilagarcía no es nuevo. Por contra, sucede cíclicamente en ciudades como Ferrol y Santiago. La lejanía de la costa no garantiza a Compostela, por ejemplo, una defensa contra la invasión de las gaviotas, capaces de volar largas distancias en busca de alimento o protección. La vista y el oído Existen en el mercado distintos aparatos capaces de ahuyentar a las parejas de gaviotas. Se trata de dispositivos que repelen a los animales con sonidos agresivos -funcionan en áreas de hasta 110 metros cuadrados- o que reinterpretan el viejo concepto del espantapájaros: modelos hinchables reproducen la efigie de predadores que amenazan a las aves. En este último caso, su eficacia exige la colocación de uno de los espantallos cada 15 o 30 metros en la zona que se pretende despejar. Tanto la vía visual como la sónica cuentan con una larga tradición en países como Estados Unidos. Claro que existen recursos más expeditivos, como la utilización de halcones. Una modalidad que suele emplearse en lugares donde resulta imprescindible un terreno despejado de aves. Los aeropuertos constituyen el mejor ejemplo, tanto por lo que respecta a las gaviotas como a otras especies, como las palomas o los estorninos. A la caza del nido El método más directo utilizado en Galicia para reducir poblaciones de gaviotas es la retirada de los nidos. Existe una empresa gallega, Falcon Center, especializada en esta materia. La firma ha trabajado con éxito en lugares como Ferrol y Lalín. Pero también en otros puntos de España, como Málaga y Salamanca.