MAR DE FONDO | O |
26 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.NO ESTÁ la cosa para hacer chistes fáciles sobre iconos, enseñas y otros motivos simbólicos. Pero no hay duda de que éste no es el año de la gaviota. No lo fue, en muchos sentidos, por el azote de la muerte negra del Prestige . Muchas gaviotas cayeron, preñadas de oscuro fuel. Aunque bien es cierto que alguna que otra remontó el vuelo. Ahora, tal vez como revancha, las gaviotas desheredadas, las que siguieron en tierra, toman al asalto los tejados de Vilagarcía. ¿Durará?