AREOSO | O |
17 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.CONCELLOS y vecinos llevan todo el año estudiando la forma de que la desgracia del Prestige no afecte a nuestro sector turístico. Que si campañas de promoción para explicar que las playas están limpias, que si visita a ferias de toda España y que si planes de dinamización turística. Y, de repente, un grupo de colombianos puede terminar, de golpe y plumazo, con todo el trabajo de años. Porque ahora habrá que volver a explicar que Arousa es normalmente una comarca tranquila y que no es frecuente encontrarse en medio de un tiroteo. Es curioso lo rápido que crece la fama cuando hay sucesos de por medio. Y en la zona estamos demasiado acostumbrados a ser noticia por nuestros grandes contrabandistas o por ajustes de cuentas. Justo cuando uno pensaba que las cosas empezaban a tranquilizarse, vienen cinco colombianos a pegar tiros en Vilanova. La pena es que este tipo de situaciones pueden terminar con toda la labor realizada con la finalidad de promocionar el sector turístico. Porque ¿qué pensarán hoy los veraneantes que estén disfrutando de las playas de este municipio? Pues que hay que tener cuidado y que, en lugar de disfrutar de sus vacaciones en una comarca con numerosos atractivos, lo están haciendo en una donde la gente utiliza sus escopetas para ahuyentar a los colombianos que entran en su casa durante la noche. Durante las próximas semanas, el nombre de Arousa irá acompañado al de ajuste de cuentas y el trabajo que se ha desempeñado durante todo el año para aclarar si nuestros arenales están limpios o no, habrá quedado a un lado. Ahora lo importante es que hay un grupo de colombianos que actúa en la comarca.