Reportaje | Radiografía de la acuicultura gallega El sector mejillonero invierte en tecnología y avanza sin pausa hacia la industrialización. Ahora se plantean nuevos retos: el salto a la comercialización y a nuevos mercados
09 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?Sempre se fala do sector mexilloeiro como dun sector tradicional. Pero eso cambiou». Así de claro se mostraba ayer, en A Illa, Gonzalo Rodríguez, un profesor de la Universidad de Santiago que participó en el curso sobre Os recursos naturais e económicos das rías que se celebra en el Igafa. Gonzalo Rodríguez llegó al instituto isleño con un cometido: hacer una radiografía del sector mejillonero. Un sector que, a su juicio, ha sabido subirse al carro de la modernidad tan pronto como ha podido. «Ó principio, cando non estaban organizados, non tiñan recursos suficientes para invertir en modernización, pero en canto se conseguiu subir os precios e incrementar a producción, comenzáronse a facer inversións nese ámbito». La base: organización La autoorganización de los bateeiros es, a juicio de Gonzalo Rodríguez, la clave del éxito de este sector. «Organizacións como Opmega foron fundamentais. Permitiron mellorar os prezos e funcionan, ademais, como un sistema de introducción e difusión das nuevas tecnoloxías». Otra de las ponentes que parciparon ayer en los cursos que se celebran en el instituto de A Illa, Isabel Fernández, también destacó la capacidad de este sector para regularse y avanzar, tanto en producción como en consolidación de precios. Los mejilloneros, asegura Gonzalo Rodríguez, no pueden permitirse perder el entramado organizativo que han ido construyendo a lo largo de los últimos treinta años. Sobre ese cimiento deberán construir un futuro que deberá girar alrededor dos estrategias fundamentales: buscar mercados internacionales e iniciar el sinuoso camino de convertirse también en comercializadores de su propio producto. En ambas direcciones camina ya el sector mejillonero gallego, al menos el articulado alrededor de Opmega. Una organización de productores atípica, ya que «non se atopa unha cousa igual en case ningún outro sector primario». Investigación?y?desarrollo Además de atender a esos dos grandes retos, los mejilloneros deberán involucrarse en nuevos proyectos de Investigación y Desarrollo. Un camino que «aínda se iniciou hai pouco, pero que pode dar froitos moi importantes». En todo caso, el trabajo de las bateas ya ha evolucionado mucho, gracias a la invención de maquinaria que agiliza los procesos. Además, se están incrementado las tasas de empleo asalariado, lo que supone que el sector avance hacia su consideración como una industria. Parece que el sector mejillonero ha logrado encauzar sus potencialidades. Algo fundamental para que Galicia siga siendo la segunda potencia mundial en este ámbito, sólo superada por China. Un pais que no es «rival comercial», según los expertos.