Reportaje Los concellos de Vilagarcía y O Grove no saben qué hacer para eliminar la plaga verde de los arenales. En A Concha la limpiarán las mariscadoras
09 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Uno puede ir un día a la Compostela con la toalla sobre el hombre y encontrarse un agua limpia y cristalina y volver al día siguiente y ser incapaz de meterse en el agua por el manto de algas asquerosas que la cubre. La situación provocó en los últimos días múltiples protestas entre los vecinos de Vilagarcía y O Grove tanto, que el problema, que no deja de ser un ciclo natural y habitual todos los veranos, llegó a los despachos municipales. El alcalde de O Grove reconoce no saber aún cómo atajar la plaga en A Lanzada. De momento, las algas se están recogiendo de forma manual, «pero vamos a tener que utilizar máquinas porque sino no acabaríamos en diez veranos». Reunión En Vilagarcía, el alcalde se reunió con el patrón mayor de Carril para buscar una solución. Primero se barajó la posibilidad de colocar contenedores en los que echar las algas que recogiesen las mariscadoras cuando van a limpiar en sus concesiones, pero supondría abrir paso a un camión para vaciar los contenedores, y eso no es posible. Finalmente, se acordó que entrará un tractor en el arenal para cargar en él las algas. Pero las mariscadoras limpian cada quince días, una frecuencia escasa para la cantidad de viscosidades verdes que se acumulan. Las algas, en verano, se desprenden del fondo del mar y las mareas las arrastran a la costa. Un proceso natural reñido con el asco que estos vegetales producen a los bañistas más escrupulosos. «Es como ir al monte y decir que te molestan los árboles», decía hace unos días el concejal Alejandro Quintela en referencia a las protestas de los vecinos. Pero cada uno es libre de tener sus propias fobias estivales. Y como indicaba ayer el patrón mayor, Ventura Vidal, en una postura salomónica, «haberá que busca-la maneira de telos contentos a todos».