ENTRE LÍNEAS
09 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HACE calor. Mucho calor. Por momentos es insoportable. Camina uno por la calle y casi que a veces entra en un comercio sólo por disfrutar un momentito del aire acondicionado antes de reanudar la marcha. Uno de estos días de sol justiciero en los que hasta el alma parece derretírsele a uno paseaba camino de casa y paré en un supermercado para comprar el pan y hacer una paradita en busca de una bocanada de aire fresco. Entro poniendo cara de alivio y recibo a cambio una bofetada de calor. ¿Pero cómo? ¿Dónde está el aire acondicionado? Le pregunto a una de las cajeras y me cuenta que hace un tiempo que se estropeó y que la empresa no quiere repararlo porque cuesta mucha pasta. Vaya. Con este sol, una empresa decide ahorrarse unos euros a cambio de torturar a sus empleados y a sus clientes. Hay ahorros que matan.