Vertido flotante no identificado

AROUSA

CON GOTAS | O |

20 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS PROFETAS de la rica siesta de la conciencia frotan sus ojos somnolientos y preguntan con sorpresa: «¿Qué me está diciendo usted, Fulánez, que hay galletas en O Grove?». Fulánez, que gestiona la agenda del gran hombre, asiente con la cabeza y confirma por lo bajinis: «Eso parece, jefe». Una pimponuda sintonía de móvil rompe la tensión del momento. «¿Cómo? Ah, que no es chapapote, que es un vertido flotante no identificado de color marroncillo. Estupendo, Mengánez, no sabe qué alegría me da». La llamada devuelve la confianza al despacho. «Fulánez, falsa alarma. Aun así, vaya dando órdenes de que me limpien la piscina; por mis muelas que este verano damos ejemplo y nos lo pasamos en San Vicente aunque no salgamos del jardín». Fenomenal. Diríase que cualquier problema se resuelve al ganar, o no perder, unas elecciones. Lamentablemente, no es descartable que, después de hacer bailar las banderas azules, el Prestige ponga ritmo ocasional a las danzas de los veraneantes mientras intentan esquivar bolachas de fuel revenidas. Faltaba alguna empresa decidida a echar una pestilente mano al cóctel, y ya está aquí. Basta de agresiones. No queda margen para tonterías. La ría merece mano firme. Que se note.