Las irmandades del buen vino

La Voz

AROUSA

La Irmandade dos Vinhos Galegos en Quinteiro da Cruz. La federación de empresas de alquiler de vehículos en A Toxa ¿Qué pueden tener en común? Pasen y lean

07 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?ué difícil es arrancar de los labios esa oscura tintura con la que el Barrantes marca a quien se deja seducir por su gordura. Ribadumia, un año más, capital del vino. Pero se engañaría quien pensase que tal etiqueta únicamente se debe a la Festa do Tinto. Sin hacer tanto ruido, apenas a un saludable paseo de distancia de la fenomenal parranda de los ribadumienses, una selecta cohorte se daba cita ayer a la sombra de los camelios de un pazo, el de Quinteiro da Cruz, por cuyos jardines ya me gustaría a mí pasear más a menudo. Pedro Piñeiro, el hombre de las mil facetas, hacía los honores como anfitrión de la Irmandade dos Vinhos Galegos. ¿No les suena? No importa, yo les cuento. ?a mañana era fresca y un tanto húmeda, pero una treintena de amigos unidos por el amor común al buen vino tenían en sus manos la receta para matar el reuma y la saudade. El calorcillo comenzó a ganar los cuerpos con las primeras catas, como preludio a un banquete servido por Ricosme en el propio pazo. Manuel María, Alfonso Rivas, Xavier Mareque, Fausto Galdo, José Posada, Nemesio Barxa, Roberto Vila, Valentín Carrera o Xurxo Alonso fueron algunos de los compadres de una cofradía que, de puro ácrata, desaparecería en cuanto alguien quisiese poner orden y concierto en ella. No lo digo yo, lo dicen los propios irmandiños, y es de suponer que de lo suyo sepan un rato estos caballeros. El salutífero evento goza, en fin, de un singular tirón. Y para muestra, la visita de un cofrade de la Academia Madeirense y su esposa, que acudieron a tierra firme para probar los caldos galaicos y percatarse de sus muchos matices. Efectivamente, la cofradía continúa ganando adeptos. Ayer mismo, dos nuevos irmandiños se hicieron merecedores de su capa y su ala ancha: Gonzalo Ozores Rey, que presentaba en sociedad su albariño Pontellón -bien recibido, por cierto- y Eduardo Castro. ?lguno pensará que me he extraviado en brazos de Baco, y preguntará cuándo llega el momento de los vehículos de alquiler. Pues ahora mismo, no se impacienten. Les cuento que en A Toxa se reunía al mismo tiempo la Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos. El sector va sobre ruedas, y no es un gracejo. Sepan que las empresas que forman Feneval alquilan una media de 87.000 vehículos y han facturado 839 millones de euros. Sepan, también, que son un balón de oxígeno para la industria automovilística, a la que el año pasado adquirieron 142.311 turismos. No es extraño que Miguel Ángel Saavedra, Manuel Dapena, Santiago Cuadro, José Luis Urreslazazu y Antonio Llatas posen satisfechos.