El abogado del agresor de una panadera pide dos años de cárcel

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

AROUSA

La defensa sostiene que su cliente sólo es autor de una paliza a la joven La acusación particular solicita que el procesado no se pueda acercar a la víctima de por vida

05 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El abogado de Jacobo Domínguez Liste, el joven que reconoció el miércoles haber agredido a una panadera de Catoira, solicitó ayer en la Audiencia de Pontevedra que le impongan dos años de prisión a su cliente por un delito de lesiones. El letrado, retomando las palabras del imputado, sostuvo que su cliente sólo propinó una paliza a la denunciante y que nunca tuvo intención de matarla o violarla. En su alocución se mostró muy crítico con los medios de comunicación, a los que acusó de estar haciendo un juicio paralelo. Por el contrario, tanto para el fiscal como para el representante de la acusación particular, las intenciones homicidas y de cometer una agresión sexual del encausado quedaron totalmente acreditadas durante la vista oral. En relación con este cuestión, el ministerio público apuntó que, el 3 de marzo del año pasado, Jacobo Domínguez trató de meter en su coche a golpes a la panadera y empezó a desnudarla, pero ante la resistencia de la muchacha intentó matarla. Más contundente se mostró el representante de la acusación particular, que solicitó un total de 19 años de prisión. Entiende que el procesado había intentado asesinar a la víctima y era, asimismo, autor de una agresión sexual consumada. En sus conclusiones, el abogado explicó ambos delitos. Así, argumentó la tentativa de asesinato en el hecho de que el imputado actuó con alevosía y ensañamiento. «Fue un ataque súbito, inesperado e insistente», indicó, al tiempo que sostuvo que Domínguez Liste tenía estudiado el asalto a la joven. En cuanto a la calificación de agresión sexual consumada, el letrado rechazó la versión del acusado, según la cual la joven perdió la ropa superior en el transcurso de la pelea. En su alegato, defendió que prevaleció la fuerza física de Jacobo Domínguez para quitarle las prendas de vestir a la víctima -un total de cuatro- y «manosearle todo el cuerpo». Ante estos hechos, instó al tribunal a que, una vez el encausado cumpla toda la condena, Domínguez Liste no pueda volver a lugar de residencia de la víctima, porque «le ha destrozado la vida». Venganza En este punto, la acusación particular incidió en que, tras ocurrir la supuesta agresión, el procesado limpió su vehículo y las ropas que vestía en el momento en que ocurrieron los hechos. En su opinión, estos vinieron propiciados porque Jacobo responsabilizaba a la joven de su despido de la panadería en la que ambos trabajaban.