La decisión final sobre el cambio de itinerario se tomará antes de finalizar el año

La Voz

AROUSA

La negativa de Fomento no ha logrado acabar con las esperanzas de quienes consideran el trazado por O Carballiño más razonable. Cargos institucionales consideran que el anuncio del cambio de trazado puede llegar incluso antes de finalizar el año. Algunas fuentes explican que la respuesta parlamentaria de Fomento se envió al Congreso a mediados de mayo, apenas unas horas después de las manifestaciones de Rajoy. En consecuencia, es posible que las sugerencias del vicepresidente aún no fuesen conocidas en el departamento de Álvarez Cascos y no falta quien apunte que la declaración de Fomento podría incluso haber sido redactada con anterioridad. Antes de que termine el año se conocerán en todo caso los itinerarios propuestos y, en consecuencia, la opción finalmente elegida. La opción de O Carballiño, que partió de la UGT de Vigo, cuenta asimismo con importantes apoyos en la ciudad olívica. El gobierno local de Pontevedra se negó en su día, a instancias del alcalde, Miguel Fernández Lores, a respaldarla expresamente, tras presentar al Consello Económico y Social un mapa anticuado sobre el alcance de la alta velocidad. De acuerdo con los cálculos de UGT, el acceso Vigo-Ourense por el Miño costaría entre 1.021 y 1.081 millones de euros (entre 170.000 y 180.000 millones) y, por O Carballiño, entre 741 y 781 millones de euros (entre 130.000 y 140.000 millones de pesetas).