02 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
Entre sus numerosas riquezas, O Grove puede presumir de una piedra preciosa por la que muchos otros pueblos marineros suspiran. Y es que para una villa con costa, al menos en el norte de España, disponer del mejor club de remo del Estado alimenta, y mucho, el orgullo patrio. Los grovenses mimaron ayer su pequeño gran tesoro, de paseo por las calles de la localidad, con un recibimiento caluroso a los campeones de España de trainerillas en las dos categorías oficiales, la sénior y la juvenil. Desde aquí, nuestra más sincera enhorabuena a un grupo de gente que, con mucho más esfuerzo del que se puede imaginar, corona con laureles a O Grove.