La Cámara de Comercio también tiene previsto dirigirse por escrito al Concello de Vilagarcía para consultar el informe de la Xunta en el que se rechaza una petición de la comisión de urbanismo avalada por 23 promotores de la ciudad en la que solicitaban una modificación puntual de las normas urbanísticas que les permita sustituir alturas por superficie edificable. Los promotores de Vilagarcía creen que, como en la mayor parte de los municipios gallegos, las normas urbanísticas están obsoletas. Se construyen grandes manzanas con bloques de cemento de escasa altura, cuando ellos creen que lo conveniente es incrementar el número de plantas a cambio de espacios verdes. Es decir, si un promotor tiene permiso para construir cien viviendas y las unifica en edificios de diez plantas en lugar de, pongamos por caso, cuatro, se ganan terrenos de disfrute público y las viviendas son exteriores, sin tantos patios de luces, y más luminosas. Oubiña teme que el proyecto de los constructores no haya sido bien entendido, por eso la Cámara quiere conocer de primera mano las razones dadas por la Xunta para rechazar la propuesta y después insistir en estos argumentos para crear, en aquellas áreas en las que sea posible, como A Escardia o los terrenos que están detrás del cuartel de la Guardia Civil, áreas residenciales más humanas.