«Hay que dar sentido a la base»

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA

AROUSA

El joven técnico se declara arousista «antes que nada» y por ello no entiende algunos movimientos interesados que han aparecido cuando su trabajo comenzó a dar frutos

21 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?sumió el reto de dirigir al Arousa, cuando muchos de los técnicos consagrados de la categoría huían ante la propuesta. Él siempre lo tuvo claro: «Matemáticamente, había posibilidades, aunque sabíamos que era muy difícil, Pero bueno, era un reto y adelante». -Sin embargo, al principio, había ciertas reticencias en el entorno del club. Quizás si en los dos primeros partidos los resultados hubieran sido negativos, usted no hubiera seguido en el banquillo. -Eso ya lo sabía. Conozco ejemplos de ceses por malos resultados en pretemporada. Puse todo mi empeño porque había que empezar a sumar. La verdad es que salieron dos buenos partidos, sumamos cuatro puntos y la gente fue cogiendo confianza, apenas encajamos goles y al final, los resultados me avalaron. -¿Qué cambió en el equipo con su llegada? -Cada maestrillo tiene su librillo. No tenía una pretemporada para preparar el equipo y entonces lo tuve que hacer como a mí me gusta, pero con muy poco margen. Anímicamente el equipo estaba mal, además llevaban dos meses sin cobrar y estaban algo nerviosos. Veía al grupo con falta de confianza y tomé la decisión de que había que empezar por la defensa. Después sí ya estábamos más sueltos, más cómodos. -Sobre todo, en los partidos jugados en casa... -Sí. Dimos muy buen nivel, de concentración, intensidad... pero lejos de A Lomba también tuvimos partidos muy buenos. Hubo encuentros, como ante el Dépor B, que fuera de casa jugamos a un gran nivel. Un par de errores nos sentenciaron y esa es la diferencia. En casa tuvimos partidos peores, pero la afición aprieta y los sacamos por la intensidad que da jugar en A Lomba, pero buen fútbol también lo hicimos fuera. -Y se llegó al día del Portonovo con la opción de salvarse en A Lomba. -Ese partido fue totalmente diferente a todos los que habíamos jugado. Eran circunstancias especiales y el equipo estaba demasiado motivado. Nos salimos del guión y si algo nos llevó al éxito fue el trabajo táctico. Por ejemplo, el día del Vilalbés ganamos por seriedad y solidez. El día del Lalín, igual, y el del Cerceda, pero el del Portonovo, no. Y con el corazón sólo no se ganan los partidos. -Su continuidad en el cargo parece un hecho. -Cuando cogí el equipo, dije que el asunto económico no era un problema, pero que si se salvaba el equipo me gustaría continuar. Entonces me dijeron que no habría problema, pero claro en aquel momento era muy difícil. Y de hecho, quedó la cosa así. Esta semana no, pero creo que para la próxima nos sentaremos y no habrá ningún problema. -Alguna idea de cómo quiere al equipo sí tendrá. -Una idea general de cómo voy a trabajar y otra del perfil de jugador que quiero. No tengo decidida la lista de bajas, pero mi filosofía es intentar repescar a gente que ya estuvo aquí, para dar sentido al trabajo de la base.