Un mal lugar para el candidato

Rosa Estévez
R. Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

En su afán por pegar cuantos más carteles mejor, los políticos olvidan que el mobiliario urbano es de todos. El Concello de O Grove ha tomado medidas

13 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a escoba, el cubo de pegamento y muchos carteles. Ése es el equipamiento con el que los militantes de los distintos partidos salen cada noche de campaña a expandir su mensaje por los pueblos y las ciudades. En algunos casos, como en O Grove, la tradición habla de serias peleas por conseguir estampar la cara del candidato de turno en los mejores lugares. Este año esa guerra se ha atemperado, como la vida municipal en general. En este pueblo, como en todos los demás de la ría, la falta de espacios donde colocar la propaganda se ha suplido con un asalto despiadado al mobiliario urbano. La noche en la que se inició la campaña, varios grupos acordaron evitar utilizar los muebles de todos como plataforma publicitaria. Y sin embargo, la calle amaneció al día siguiente con los carteles de Independentes do Grove, Coalición Galega y Partido Socialista adheridos en los contenedores. La acción ha tenido una reacción inmediata del Concello: la concejala Ana Isabel Domínguez ordenó limpiar estos recipientes de todo tipo de propaganda electoral. Los encargados de esa labor, dicen algunos grupos, son las personas contratadas para reparar los daños causados por el Prestige . La edila, del PP, se reunió el lunes con los demás grupos para lamentar el perjuicio que les pudiesen haber causado, pero mantuvo su firme negativa a autorizar la pegada en los contenedores. Desde el PSOE reconocieron que hubo descoordinación entre sus grupos de pegadores . En todo caso, los socialistas creen que si no se pueden usar los contenedores, tal y como se hizo siempre, el Ayuntamiento debería haber habilitado más paneles. Boicot Pero la respuesta de los independientes, de quienes fueron retirados 300 carteles, no ha sido la misma. «Esta medida é un claro boicot a IdeG por parte do PP e co beneplácito dalgunha outra formación», decía ayer Chesqui. Sentenciaba, también, que si el Concello quiere limpiar los contenedores, «que o faga o día 26». Pero el problema de las incompatibilidades entre los carteles y el mobiliario urbano no sólo afecta a O Grove. En Vilanova es el Partido Popular el que se ha saltado a la torera un acuerdo plenario para evitar utilizar los muebles de la calle como soporte de carteles electorales. En Vilagarcía, el rostro de Rivera Mallo luce en contenedores de varios puntos del municipio, y el de Juan Fajardo cubre alguna que otra señal del casco urbano. Puestos a buscar, todos los grupos han violado en algún punto de la comarca el principio de dejar libre del acoso del pegamento y el papel al mobiliario urbano. Algunos de los contrincantes políticos son conscientes del pecado cometido y han hecho público ya su propósito de enmienda. Es el caso de los Ciudadanos Independientes de Pontecesures, que ha decidido «optar por la experiencia pionera de recuperar después de las elecciones toda la cartelería usada».