Rivera Mallo los tiene locos

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor VILAGARCÍA

AROUSA

Los 800 comensales que reunió el ex alcalde en su primer acto de campaña electoral no dejaron de aplaudir y asentían sonrientes a cada frase del discurso de su líder

10 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El acto fue todo un despliegue de poderío. Los de arriba siguieron el discurso en una pantalla gigante Rivera calentó el ambiente diciendo que votar al PP es lo mismo que votar al PSOE de Javier Gago Consiguió que el comedor explotara de alegría prometiendo una rebaja de impuestos si gobierna Los seguidores de Hugo Chávez en Venezuela cantan «Chávez los tiene locos» en cada manifestación de apoyo al presidente sudamericano. La frase bien podría valer también para el líder indiscutible de Independientes por Vilagarcía (Ivil), José Luis Rivera Mallo. Si a quien Chávez tiene locos es a sus opositores, el ex alcalde, ex presidente del Puerto y ex senador ejerce esa misma influencia pero en sus seguidores. Locos, pero de alegría y entusiasmo. El primer acto de campaña de Rivera Mallo fue una cena-mitin en el hotel Ciprés, el mismo escenario que las que organizaron PSOE y PP. Si el resultado de las elecciones dependiera del éxito de los ágapes celebrados por los partidos, el vencedor indiscutible de la contienda sería el candidato de Ivil. El acto fue todo un despliegue de poderío. Ochocientos comensales que ocuparon los dos salones grandes del hotel. Los de arriba siguieron el discurso en una pantalla gigante instalada al efecto. La primera en intervenir fue una de las integrantes de la lista, que hizo la cuenta de la vieja para augurar un triunfo electoral el 25-M. «Si cada uno de vosotros consigue diez votos seremos los vencedores», exclamó exultante. Evidentemente, con 8.000 votos en sus alforjas, Ivil tendría garantizada la alcaldía, pero la realidad no está hecha de cuentas de la vieja, sino más bien de ecuaciones e integrales, mucho más complicadas que las simples sumas y restas. De lo que no hay duda es de que Rivera puede contar como mínimo con los 800 votos de los comensales que se sentaron a su mesa. La parroquia riverista es la más entregada. Cada frase de su líder estaba acompañada por innumerables caras sonrientes que asentían sin dudar a cada una de las propuestas de su jefe de filas, para después aplaudir de forma atronadora y gritar algún que otro «bravo». El discurso de Rivera estaba perfectamente planeado. Primero calentó el ambiente diciendo que Ivil es la única alternativa a «los socialistas» porque, según el ex alcalde, «votar al PP es lo mismo que votar a Gago» y recordó que los populares aprobaron los presupuestos del PSOE e incluso alguna que otra moción contra la Xunta. Entre aplauso y aplauso, Rivera siguió desgranando su discurso con estudiadas referencias al medio rural, su gran granero de votos, al sueldo del alcalde, Javier Gago, al gasto «descomunal» en teléfonos móviles -17 millones de pesetas, según dijo-, a la deuda del Concello y consiguió que el comedor explotara de alegría prometiendo una rebaja de impuestos si gobierna. En la difícil carrera hacia las urnas Rivera ha conseguido dar un golpe de efecto en la salida, aunque lo difícil es llegar bien colocado a la meta.