Aunque intenten disfrazarlo de otra cosa, estos días es campaña todo lo que reluce; una sucesión agotadora de presentaciones, primeras piedras e inauguraciones
09 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?Tiene usted la sensación de que la vida se ha acelerado de repente, de que todo discurre más aprisa, de que las obras, los mensajes y las sonrisas se multiplican cada minuto? Si es así, no se alarme. No padece usted ningún grave problema de salud. Es que ha llegado la campaña electoral. Ya ven, tanto criticar a los políticos y al final tenemos que acabar admirándoles. Porque vaya si cuesta seguirles el ritmo. En buena forma tienen que estar estos chicos para soportar tanto ajetreo. A los mítines, reuniones con vecinos y ruedas de prensa se unen estos días presentaciones de proyectos, primeras piedras, inauguraciones de obras y demás parafernalia propagandística . Los populares se llevan la palma en este modelo de campaña. Y, sobre todo, los populares de Ribadumia. Este municipio ha vivido en las últimas semanas más inauguraciones que en toda su larga historia. Y lo que queda. Ayer se presentó en la localidad la Festa do Vino Tinto, que se celebrará los días 6, 7 y 8 de junio. Hoy toca inauguración de una galería de arte y de la casa de cultura de Lois. Con este nivel no es de extrañar que la alcaldesa, Salomé Peña, esté en los huesos. Pero es que, además de soportar este frenético ritmo de vida, nuestros sufridos políticos tienen que aguantar la suspicacia de los ciudadanos. Si es que somos unos malpensados, hombre, que si la Festa do Viño Tinto es a principios de junio habrá que presentarla con tiempo. Y si llegan proyectos, y se acaban obras, y el conselleiro le promete al alcalde una subvención, pues habrá que contarlo aunque coincida con la campaña y nos vayan a llamar oportunistas. En fin, señores, que quedan dos semanas muy duras. Nos conformaremos con pensar que así es la fiesta de la democracia y que como tal hay que celebrarla. Tanto criticar a los políticos y al final tenemos que acabar admirándoles. Porque vaya si cuesta seguirles el ritmo Las filas populares se llevan la palma en este modelo de campaña. Y, sobre todo, los populares de Ribadumia