Pelillos a la mar, de momento

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

AROUSA

En la cena-presentación de candidatura del PSOE de O Grove estuvieron casi todos. Cualquiera diría que hace dos meses andaban a la greña, pero está visto que cuando se trata de batir al enemigo común -es decir, el PP- la unión es la mejor arma. La cita era el viernes, a las diez y media de la noche, en el restaurante Rúa Mar. El secretario local cumplió como perfecto anfitrión y encorbatado, como hacía tiempo que no se le veía, fue recibiendo a los comensales en la puerta. No era ésta una cena más. Era la mejor ocasión para calibrar el grado de apoyo con que cuenta el candidato Pepe Cacabelos y la cohesión de un partido que acaba de pasar por una de sus peores tormentas. Y visto lo visto, parece que los socialistas están tratando de recomponerse. La presencia de personas como Andrés Muñiz o Xosé María Mourelos no es baladí. El primero fue el más crítico con el nombramiento de Cacabelos hasta el punto de enfrentarse a una ejecutiva que él mismo propugnó. El segundo es el alma mater del llamado sector crítico, aquel grupo de militantes que se enfrentó a Padín hace unos meses y que aspiraba a hacerse con el control de la agrupación. Mourelos y Gonzalo González -el concejal también participó en la cena- fueron los grandes perdedores en las batallas internas del PSOE, pero la noche del viernes demostraron que no quieren salirse de la partida. Otros que compartieron mesa y mantel con Cacabelos fueron el coordinador provincial Modesto Pose y el secretario comarcal Rodrigo Santiago. Éso, a pesar de que hasta hace muy poco no eran bienvenidos en O Grove por aquello de que trataron de boicotear hasta el último momento la candidatura de Cacabelos. Pero lo que toca ahora es dar una imagen de unidad y el viernes cruzaron O Bao para hacerse la foto de familia y, de paso, llevar la cartelería de la precampaña. Hubo presencias destacadas como la del diputado Ceferino Díaz. Pero también ausencias. Faltaron los concejales Noemí Outeda y Luis Basallo y Juan Barral, entre otros. Es el precio de las pugnas internas, pero la batalla de los socialistas grovenses está ahora en otro lado. Después del día 25 será otro cantar.