AREOSO | O |
02 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ANDA EL PATIO revuelto, no cabe duda, pero el patio gallego, como dice la canción infantil, es muy particular. Hace sólo unos meses, a causa de todos los despropósitos desencadenados por el Prestige, despotricaban contra los dirigentes a diestro y siniestro muchos de aquellos que dentro de unos días les volverán a votar en las urnas. Y eso que el descontento llega incluso a aquellos sectores, como el de los empresarios, que son sus aliados por naturaleza, y que todavía hoy, en petit comité , critican la prepotencia de quienes nos gobiernan. Alguien me podrá decir que si soy yo la pitonisa Lola para saber a quién va a votar cada quien. Pues no, poderes de ese tipo no tengo, pero no me faltan datos para aventurar que estoy en lo cierto. Porque al apetitoso bocado de las subvenciones se suma nuestra natural manera de ser, a la que se le puede aplicar el dicho ese de que perro ladrador, poco modedor. Piensen en lo que pasó el día uno en la estación. Un centenar de arousanos cabreados se acordaron de la madre de todos los trabajadores de Renfe porque se quedaron plantados y sin plaza en Santiago. Pero nadie puso denuncia. Ahora saquen sus propias conclusiones.