Una inversión de 112.000 euros permitirá restaurar A Mercé

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. Blanco RIBEIRA

AROUSA

Los propietarios del conjunto pretenden destinarlo a fines privados Con la adecuación del inmueble culmina el acuerdo alcanzado con los vecinos

29 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?uy pronto, el conjunto arquitectónico de A Mercé dejará de ser un escenario ruinoso para convertirse nuevamente en el pazo que era antes de 1983, cuando un incendio sólo dejó en pie las paredes del inmueble. Esto es lo que pretenden al menos sus propietarios, la familia Boullón, que tienen previsto invertir 112.000 euros. El proyecto de reforma del conjunto fue presentado en el Concello, que ahora lo remitirá a Patrimonio, ya que se trata de un edificio catalogado como histórico, y a Costas para obtener los correspondientes permisos. De lo que ambos organismos tarden en autorizar las obras dependerá su inicio, aunque el portavoz de la familia, Juan Carlos Boullón, confía en que no se demoren demasiado. «Ya contactamos con estos organismos y tenemos su palabra de que nos concederán la licencia», dijo. La adecuación del pazo de A Mercé supondrá la culminación del acuerdo al que en el 2001 llegaron la Iglesia, el Concello pobrense, la familia Boullón y los feligreses que se negaban al cierre de la capilla incluida en el conjunto arquitectónico. Cuando se firmó este convenio, los propietarios se comprometieron a restaurar el inmueble. En cuanto a las obras a ejecutar, el concejal de Cultura pobrense, Antonio González, explicó ayer que la solución adoptada por el arquitecto Manuel Peleteiro consiste en «respetar la configuración del edificio en cuanto al volumen y a la tipología, por lo que se utilizarán materiales como la forja, la madera y la teja curva». El concejal destacó la importancia que tiene la ejecución de este proyecto, puesto que permitirá «eliminar unas ruinas que amenazan con desplomarse en cualquier momento». En cuanto al uso que la familia dará al pazo una vez restaurado, Juan Carlos Boullón manifestó que inicialmente será de carácter privado, aunque la familia no descarta destinarlo en el futuro a fines hosteleros. «Optamos por una construcción polivalente que nos permita, en un futuro, adaptar el inmueble a otro uso», señaló. De hecho, el portavoz de los propietarios del conjunto reconoció haber recibido ofertas para convertir el pazo en un asador, en un salón de bodas y en una casa de turismo rural, pero de momento ninguna de las propuestas llegó a cuajar. La importancia del proyecto de restauración, que afecta al pazo y a las caballerizas situadas en la parte trasera, radica en que permitirá recuperar un edificio que data del siglo XIX, pero cuyos orígenes se remontan al XV-XVI.