AREOSO | O |
28 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HACÍA nueve años que los sindicatos no salían juntos a la calle para celebrar la fiesta laboral del primero de mayo en Arousa. CC.?OO, UGT y CIG por fin han decidido a dejar de lado, por un día, sus intereses partidarios y en un ejercicio de salud democrática han decidido convocar una manifestación conjunta que tendrá lugar mañana en Vilagarcía a las 12.00 horas. Pues, aunque sea legítimo que cada central tenga sus propias estrategias, no se entiende que el día del Trabajador cada una vaya por su lado cuando su objetivo debería ser el mismo. Al fin y al cabo, las manifestaciones del día 1 no pasan de ser una cuestión de imagen, concebida sobre todo para los medios de comunicación y para las propias organizaciones sindicales y políticas. Son pocos los trabajadores que de manera espontánea deciden movilizarse ese día. Y es que los tiempos cambian. La lucha obrera en las barricadas huele a rancio y hoy la batalla se libra en otros foros menos épicos. Los sindicatos han dejado de ser la plataforma de los oprimidos para convertirse en otra estructura de poder perfectamente imbricada en el sistema. Pero el 1 de mayo no deja de ser un símbolo y flaco favor hacen y se hacen los sindicatos si lo plantean como otro motivo para la discordia. Han tenido que ocurrir tragedias como la guerra de Irak y el Prestige para que impere la cordura. Los sindicatos han aprendido la lección y bienvenida sea la iniciativa, aunque sólo sea por un día.