ENTRE LÍNEAS
10 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.POR FIN empiezan a hacer las cosas bien. Los primeros días de la lucha contra el chapapote fueron un desastre de organización. Afortunadamente, el trabajo en la limpieza de playas está siendo bastante eficaz y los arenales empiezan a tener mejor cara. Hay que decir que, en buena medida, la Xunta y el Gobierno central se han puesto las pilas gracias a la presión de la ciudadanía. Eso es lo que hace falta, presión. Y no sólo con las administraciones, también para limpiar las rocas ennegrecidas por el fuel. Es reconfortante ver como los operarios cuentan ya con las mangueras especiales, la única forma eficaz de librar a los roquedales del chapapote. Lo que hace falta ahora es que den una solución definitiva al barco hundido para que deje de vomitar petróleo. Sólo así podremos levantarnos un día por la mañana y despertarnos para siempre de la pesadilla.