?Próxima construcción». Así reza el cartel que el Concello de O Grove instaló hace meses en los terrenos elegidos para ubicar el futuro centro de salud. Pero, en este caso, los buenos deseos van por delante de la realidad. El gobierno local lo veía fácil. Tenía el compromiso de la Consellería de Sanidade para financiar las obras y sólo debía poner a su disposición los terrenos donde ubicar el nuevo edificio.Después de sopesar varias opciones y no pocas polémicas, se optó por una parcela municipal de dos mil metros cuadrados situada en la avenida de Portugal. Pero no era suficiente.El concejal Francisco Fontán enseguida se puso manos a la obra para conseguir la superficie necesaria. La tarea no era fácil. Como no podía ser de otro modo en Galicia, la propiedad estaba en manos de muchos pequeños propietarios no siempre dispuestos a vender. Pero finalmente los convenció. Consiguió más espacio del solicitado por Sanidade -7.000 metros cuadrados- y a un precio más bajo de lo previsto. De modo que alcalde y concejal de Obras no tardaron ni una semana en acudir al notario para formalizar la compra y zanjar de una vez por todas la cuestión. Pero el papeleo se resiste. Burocracia Miguel Ángel Pérez aseguró ayer que el asunto sigue pendiente del notario y espera llevar el asunto al próximo pleno. Mientras, desde la oposición no dudan en achacar el retraso a problemas de última hora surgidos con la propiedad. Fontán reconoce que han surgido contratiempos con una parcela -ajenos al ayuntamiento- pero asegura que éso no obstaculiza la ejecución del proyecto. Sea como fuere, la cuestión es que el proyecto del centro de salud sigue aplazado sine die. De los terrenos nada se sabe y sin suelo, no hay edificio.