El alcalde no entiende que se quiera castigar a los vecinos por votar a otros partidos Recuerda que las inversiones sólo son la justa contraprestación por lo que el municipio aporta al Estado
17 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.? ?Va a ser muy entretenido comprobar cómo algunos pueden sacarse la careta de la solidaridad y la cooperación para hacer una comarca mejor y más grande». Así de contundente se despachaba ayer el alcalde de Vilagarcía, Javier Gago, en relación a las presiones de alcaldes y cargos del PP de O Salnés para que la Xunta frene inversiones en la ciudad, aprovechando la caída de Xosé Cuíña. «Se acercan los Carnavales, es una buena época para este tipo de cosas», ironizó el regidor, incidiendo en las contradicciones de quienes «mantienen un doble discurso»: por un lado, llamadas públicas a la colaboración; por otro, presiones con objetivo electoral en clave de gobiernos amigos. Una de las ideas que el primer edil quiere deshacer de inmediato es cualquier insinuación de que Vilagarcía haya estado recibiendo un trato de favor durante los últimos años: «Estamos recibiendo parte de lo que la ciudad aporta al erario público, a la provincia, a Galicia y al Estado, pero sólo parte; hay inversiones que deberían estar ejecutadas hace años». El mensaje de Gago López es claro: «No nos están regalando nada, se trata de una obligación casi moral con lo que una ciudad aporta a lo de todos».En cualquier caso, el alcalde se pregunta si el PP local comparte que «se intente castigar a los ciudadanos por el mero hecho de votar a otros partidos». Que algo así sucesiese, supondría, en su opinión, una sola cosa: «volver a la caverna».