Sólo un sortilegio extraño y dramático como la crisis del «Prestige» podía reunir en la casa da cultura a dos contrincantes como Xocas, el presidente de la Plataforma, y Manuel Bouzas
11 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?o hay duda. Estos chicos de Nunca Máis tienen una mala leche proverbial. Sólo así se explica que hayan decorado la casa da cultura de Vilagarcía como un gigantesco Prestige urbano, del que penden hilos negros al estilo de los que reclamara para sí el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, con una frase que se ha convertido ya en sentencia histórica. Los «cuatro hilillos» cuelgan del techo de la sala de exposiciones como permanente recordatorio de lo que nunca debe olvidarse. ?erá difícil que Rajoy se dé una vuelta por la capital arousana para contemplar el espectáculo de Nunca Máis. Sobre todo tras la última peripecia, acontecida hace apenas unas semanas. En cualquier caso, no debe preocuparse. Su familia estuvo representada en el acto inaugural de la exposición de Vilagarcía, en la figura de uno de sus primos ilustres: el poeta e historiador Gonzalo Bouza-Brey. Recuerden, los escépticos, que el segundo apellido del vicepresidente es, precisamente, ése, Brey. Complicado encontrar primos tan lejanos. No desde el punto de vista familiar, claro, sino desde la óptica de la distancia ideológica, que realmente parece mucha. ?unque para distancias, las que separan hoy a dos antiguos compañeros de fatigas, como el profesor Xosé Luis Barreiro, politólogo y fino opinador, del propio Mariano Rajoy. Ambos protagonizaron la jornada del pasado lunes en la casa da cultura. El primero, con una charla magistral sobre la gestión política de la mayor catástrofe ecológica que ha conocido Galicia en su historia. El segundo, con la ya mencionada frase, inspiradora de mil y una iniciativas. ?ue precisamente Barreiro, y no Rajoy, quien atrajo al mismo escenario a dos contrincantes irreconciliables. Durante dos años que parecían interminables, Manuel Bouzas y Xaquín Rubido, Xocas, protagonizaron, desde las presidencias de la Autoridad Portuaria y de la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa, un pulso enorme, con los depósitos de Ferrazo como telón de fondo. Ambos ocuparón sillón en la casa da cultura para escuchar al profesor de Ciencias Políticas. Liberado ya de cargas institucionales, a Bouzas se le ve mucho más relajado. «É un politólogo formidable», comentaba minutos antes del inicio de la conferencia. ?al vez algunos de ustedes no se hayan topado de frente todavía con el fuel que mancilla nuestras costas. Ésta es su oportunidad para observar su pestilente viscosidad, seguir la información de una crisis lamentablemente gestionada y comprobar el desequilibrio entre los medios con los que la ría de Arousa combatió la muerte negra y la terrible magnitud de la amenaza del Prestige . El programa continúa durante toda la semana, con distintas actividades. Que ustedes lo aprovechen como la ocasión se merece.