Locos por el deporte

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

?sí lucen en el bar Abadía de Mirapós, en O Grove, los trofeos del club Breogán. Con orgullo, porque para conseguir cada una de esas piezas es necesario trabajo y sudor (y supongo que en ocasiones lágrimas). Pero en O Grove los deportistas son resistentes. Los de «tierra» resisten unas instalaciones deficitarias y los de «agua» resisten la frialdad del agua de la ría. Quizás sea esa resistencia obligada la que ha convertido a la península meca en una forja de campeones. ?l otro día hablábamos aquí de Alberto Blanco, que ya es papá. Y hoy volvemos a hablar de él. Mejor dicho, le hablamos a él. Alberto, por favor, ¡pon calefacción en el pabellón de Fontecarmoa!. Me dicen que ya hay planes y proyectos. Yo digo que lo que hay es frío. Los que no me crean, que miren la foto robada ayer en las gradas a una seguidora del Celta, equipo con el que lidiaba el Extrugasa. ¿Es que esa señora se iba a poner una mantita sobre las rodillas y a aplaudir con las manos enguantadas si el pabellón tuviese una temperatura normal?. Yo creo que no, vaya. ?fortunadamente, el frío aún no puede con la euforia. Por eso, para escorrentalo , hay quien deja de lado el abrigo y apuesta por aporrear un bombo. Con eso se logra más ruido, más ambiente en la cancha y más espíritu festivo. Que, a fin de cuentas, es lo más importante de las gradas.