El problema está en el mar y las playas pero la batalla contra el fuel se libra también desde tierra. Cambados y O Grove acogieron ayer varios actos reivindicativos
21 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El viernes por la noche fueron dos mil las personas que salieron a la calle en O Grove para pedir soluciones a la marea negra y para solidarizarse con los marineros y mariscadores que están en huelga de hambre. Anoche volvieron a hacerlo, pero en menor número, y se apostaron delante de la cofradía con pancartas y coreando consignas contra el Partido Popular. Entre tanto, seguía el encierro en el salón de plenos del consistorio, que el viernes por la noche fue ocupado por un grupo de personas que decidió pasar allí la noche en representación de la práctica totalidad de entidades del pueblo: Rasoeiro B. M, Club Baloncesto O Meco, Club Baloncesto Grove, Club Remo Mecos, Club Deportivo Grove, Club Tenis Grove, Amigos da Dorna Meca, A. Cultural Enxebre, A. Cultura Cantodorxo, Emgrobes, CIT, Asociación de Hostelería, Cunigalicia, Egrome, Agacomar, Confraría de San Martiño, Federación de Anpas de O Grove, Érguete, asociaciones de vecinos de Monte da Vila, Ardia, Peralto y O Esteiro, CC. OO, UGT, CIG, BNG, EdeG, IdeG, IU, PSOE, XCG, Amigos del Monte Central y el Colectivo Ecoloxista do Salnés. Los que no se incluyeron en este encierro fue el PP ni el gobierno local de O Grove porque, según explicó el alcalde, lo consideran «un acto político». Los encerrados pasaron la noche en duermevela y el día invirtieron el tiempo de la única forma posible: conversando, leyendo la prensa o jugando a las cartas o a los barcos. El menú, a base de bocadillos, bollería, café, agua y zumos. Pero no fue el único encierro que ayer hubo en la comarca. A las once de la mañana comenzaba en Cambados otra movilización, en este caso convocada por la plataforma Nunca Máis y a la que se sumaron representantes de las cofradías y otros colectivos afectados por la marea negra. En este caso el lugar elegido fue la Fundación Comarcal de O Salnés que fue ocupada en un primer momento por unas sesenta personas. Allí permanecieron todo el día y seguirán hoy. En la sede comarcal se colgó una gran pancarta reivindicativa y en la entrada del Concello carteles con el lema «Nunca Máis» que también se pudieron ver en el salón de plenos.