El ministro Matas tenía que salir ayer de O Grove para visitar la isla de Sálvora. Hasta ella llegó y de ella se fue. Pero en su itinerario esquivó el municipio meco
04 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.De isla a isla Qué bueno es el Ministerio de Medio Ambiente, qué bueno es que nos lleva de excursión. Ayer un nutrido grupo de periodistas (plumillas para escribir y fotógrafos para hacer fotos no demagógicas) se subió en un catamarán para viajar hasta la isla de Sálvora. Jaume Matas debería haber partido, como todos los demás, del puerto de O Grove. Pero el ministro de Medio Ambiente no estaba allí: al parecer, su agenda ayer era tan intensa que no le quedó más remedio que trasladarse hasta la isla en helicóptero. Toda una estampa Cuando el ministro aterrizaba, el barco atracaba en Sálvora. Y el ansiado encuentro entre ministro y plumillas se consumó en la playa. Jaume Matas se agachó para inspeccionar _al menos con el olfato_ los manchones de fuel que habían llegado a la isla. Y luego, tiempo de declaraciones y de buenos deseos para toda la gente del mar. Mucha policía Un grupito de personas limpiando, muchos más periodistas y un político defendiendo su gestión... ¿Y quiénes son esos de verde?. Pues esos son guardia civiles, que estaban allí destacados por si algo ocurría. La odisea pasa por Cambados Después de la «improvisada» rueda de prensa, la excursión volvió al barco. Con el señor Matas a la cabeza, esta vez. Y los voluntarios que estaban limpiando (ojo al dato: de Caldas, de Valga y de Padrón). Tras casi una hora de viaje, llegada a puerto... ¡Al de Cambados!. ¿Pero no íbamos a O Grove?. Sí, tranquiliza el gabinete de prensa, en Cambados sólo se quedaba el ministro. Y es que en O Corgo, al parecer, había un comité de recepción... indeseado.