L'Atelier es el quinto local que Patxi abre en Vilagarcía en casi dos décadas dedicadas a la hostelería. Todos ellos han funcionado. ¿Por qué?
29 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Cafetrópolis o La República son algunos de los locales a los que Patxi ha imprimido su sello desde 1984. Ahora, prueba suerte con L'Atelier del café. -Lo que intentamos es conseguir un café bar con una cuidada decoración, alejada de la típica cafetería. Para ello combinamos el blanco y negro de las fotografías, muy común en las cervecerías, con el color, más acogedor, de los impresionistas. -¿Cuál es el enfoque del establecimiento? -La idea es aprovechar al máximo el horario de mañana, combinando los desayunos, como en La República, con la hora del vino y la tapa. Lo demás, irá surgiendo con el tiempo. -Estando al lado de la Casa do Concello, esto será un chollo... -Jé, jé, parece que nos estemos especializando en funcionarios, ¿eh? No, en serio, la situación del local es buena, pero no se trata de quitarle la clientela a nadie, sino de ofrecer un complemento, y que la gente escoja lo que más le guste. -Pues lo que a la gente parece gustarle son sus propuestas. ¿Cuál es el secreto para que sus locales funcionen de esta forma? -No hay más secreto en esto que el trabajo y la constancia. La hostelería es un negocio muy esclavo, y tienes que ser consecuente con esta profesión. Sólo después de casi veinte años puedo decir que me encuentro en un momento más dulce; la gente te conoce y no partes de cero. Aunque, por cierto, yo me llamo Jose, no Patxi. -¿Cómo es eso? -Pues nada, hace años un amigo y yo fuimos a los sanfermines. Allí oías por todas partes «¿qué pasa Patxi, pues?», y mi amigo siguió con el cachondeo. Así fue.