El alcalde cambadés cede el protagonismo a sus ediles en las intervenciones plenarias para rechazar las tres mociones del grupo del BNG
28 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Las sesiones plenarias de Cambados tenían, en la mayoría de las veces, tres únicos protagonistas: los portavoces de los tres grupos municipales. Sólo en el BNG tomaban la palabra otros ediles de vez en cuando para responder a cuestiones puntuales. Pero todo parece indicar que la situación está cambiando, por lo menos en lo que al Partido Popular se refiere. El alcalde, José Manuel Cores Tourís, parece dispuesto a ceder protagonismo en favor de concejales que, hasta ahora, apenas habían dicho ni palabra. Eso sí, la respuesta a la oposición nacionalista continúa siendo la misma y el equipo de gobierno va camino de no aprobar ni una sola de los mociones presentadas por el Bloque en este mandato. En el orden del día del pleno del pasado viernes figuraban tres mociones del grupo del BNG sobre educación, sanidad y la guerra a Irak. Tras la exposición de la primera, en la que se pedía el fin de las listas de espera en la sanidad pública, por parte de Xoán Antonio Pillado, llegó la respuesta del gobierno local. Pero no fue el alcalde el que, como viene siendo habitual, contestó el documento, sino Nestor Piñeiro, concejal que nunca intervino en los plenos. Médico en ejercicio, el popular negó la situación denunciada por el Bloque alegando que sólo hay listas de espera para algunas consultas y que éstas nunca llegan a ser de meses. La contestación llegó de manos de Montse Prado, edil del BNG y profesional de la medicina también, pero ni esto sirvió para que el PP cambiara de idea y diera el visto bueno al documento. Llega entonces el debate de la segunda moción: pronunciarse contra la anunciada intervención militar de EE.UU en Irak. De nuevo exposición de Pillado ¿y la respuesta?. Pues en esta ocasión le tocó a Luis Aragunde, edil de Medio Ambiente y nuevo portavoz del PP. Otra vez llega el rechazo al documento nacionalista alegando que ni es competencia del Concello, ni están en desacuerdo con la política de Aznar porque EE. UU también quiere terminar con el terrorismo. Tercer y último intento: solicitar a la Xunta que incremente el número de ciclos formativos en la comarca porque hay listas de espera. Responde en esta ocasión Rosa Oubiña, primera teniente alcalde y edil de Cultura. Anuncia que la oferta es más que suficiente y que, una vez más, no ha lugar. A pesar del rechazo, en esta ocasión Cores Tourís reconoce que podría solicitarse a la Xunta algún ciclo, como el de náutica, acorde con la necesidad de las empresas. Y una vez más, la sesión se da por concluida. «Os do non» han recibido tres negativas, pero no del alcalde, sino de sus tres concejales.