La flota de la ría se mantuvo amarrada mientras que las mariscadoras sí bajaron a la playa Árboles, contenedores caídos e inundaciones leves, principales incidencias en tierra
21 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A El mar volvió a ser en Arousa el mejor termómetro para calibrar las consecuencias del temporal de viento y lluvia que afecta a toda Galicia. La flota permaneció ayer amarrada en todos los puertos de la ría con muy pocas excepciones. Sólo las mariscadoras plantaron cara al mal tiempo y bajaron a la playa lo cual sirvió para abastecer, aunque fuera mínimamente, las lonjas arousanas. En tierra, las consecuencias fueron menos graves que en ocasiones anteriores. El Grupo Comarcal de Intervención Rápida se mantuvo alerta, pero no tuvo que hacer frente a operativos importantes. Por momentos llovió intensamente pero, esta vez, no hubo inundaciones graves. Sí hubo las señales habituales de los temporales de este calibre. Contenedores y árboles caídos en carreteras y calles que, en algún momento, provocaron problemas de tráfico. Operativos En Vilagarcía se desprendió una loseta en la plaza de Ravella, sin consecuencias para los peatones. Y los operativos de emergencia tuvieron que intervenir ante el riesgo de caída de una antena y de un canalón en la ciudad. En la Rúa Sevilla, en Cambados, estuvo a punto de caer una farola, pero policía y Protección Civil llegaron a tiempo para evitarlo. Aunque la tónica fue de normalidad, el temporal sí supuso un problema para actuaciones puntuales. Las prospecciones en el yacimiento arqueológico de Adro Vello tuvieron que suspenderse y los técnicos mirarán hoy al cielo antes de decidir si acuden o no a O Grove.