Los mejilloneros buscan fórmulas para paliar los efectos de la toxina

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Opmega presentará a la Xunta un proyecto experimental sobre el reparqueo en batea Otra medida pasa por obtener incentivos económicos a través de la OCM

14 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La marea roja persiste y ayer seguían cerrados todos los polígonos de bateas de la comunidad autónoma. La Organización de Productores de Mexillón de Galicia (Opmega) está trabajando en dos propuestas que espera presentar a la Xunta de Galicia en cuestión de días y que tienen por objetivo establecer sistemas que sirvan para combatir los efectos negativos que tienen las mareas rojas en este sector desde el punto de vista comercial. Las prohibiciones impuestas como consecuencia de los episodios tóxicos ya no se discuten pues los productores coinciden con la administración que las garantías sanitarias son fundamentales. Pero creen que no se pueden quedar de brazos cruzados y se deben poner en marcha fórmulas para compensar las perjuicios que ocasiona el cese de la actividad. Mirando a Europa Una de ellas pasaría por favorecer que las empresas compradoras (congeladores y conserveras) se suministren de producto suficiente para hacer frente a una época de escasez como la que atraviesan en estos momentos. Opmega cree que un buen revulsivo sería la inclusión del mejillón en el anexo II de la Organización Común de Mercado (OCM), según el cual se establecen subvenciones a la financiación de las empresas que almacenen determinados productos. Opmega ya intentó en años anteriores que la Unión Europea tuviera en cuenta este asunto, pero no ha sido así. Ahora van a volver a remitir su solicitud a la Xunta y al Estado con el fin de que le den trámite ante la administración comunitaria. Otra de las propuestas en la que está trabajando la organización se refiere a la experimentación con nuevos sistemas de reparqueo. La idea consiste en instalar dos bateas, en un punto todavía por determinar, en las que se trasvasaría el producto contaminado proveniente de otros polígonos, e incluso de otros distritos, que estuvieran afectados por la marea roja. El objetivo es calcular cuánto tiempo tarda el bivalvo en eliminar la toxina y, de este modo, planificar un sistema que permitiera trasvasar el marisco de unos polígonos a otros. El presidente de Opmega, Javier Figueira, aseguró ayer que esta experiencia se realizaría con un «riguroso control» para garantizar la trazabilidad del producto. Esta propuesta será presentada a la Consellería de Pesca y parece que la administración la ve con buenos ojos. En los próximos días se expondrá a los presidentes de las asociaciones de Opmega.