Unos festejan, otros laboran

Begoña Paso begona.paso@lavoz.es

AROUSA

MARTINA MISER

El buen tiempo favoreció a las fiestas de Vilaxoán, Trabanca-Badiña y O Grove, mientras los deportistas sudaban la camiseta en las canchas domingueras

07 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Va por los marineros Como cada año, los vecinos de Vilaxoán celebraron la tradicional misa en homenaje a los marineros fallecidos, uno de los actos más emotivos de la festividad del Rosario junto con la procesión en honor a la virgen. En tierras de mar, la devoción no se olvida de aquellos que se dejaron la vida faenando. Y tampoco de los familiares que han perdido a sus seres queridos en las aguas de la ría. Un pequeño percance También en Trabanca-Badiña el domingo fue jornada de homenaje y de fiesta. Pero los protagonistas aquí fueron «os nosos maiores». Hubo tiempo para todo, hasta para un pequeño traspiés mañanero, que retrasó la llegada de los participantes a la comida de confraternización. Todo se debió a un pinchazo en el tren «chu-chú» en el que los comensales se montaron para darse un garbeo por Vilagarcía. Pero todo se solucionó y los comensales enseguida cogieron ritmo. Vaya calor Este fin de semana hubo suerte y el buen tiempo acompañó en las jornadas festivas de la comarca. Sino que se lo digan a los que acudieron a la Festa do Marisco ávidos de un buen plato de cigalas o una ración de navajas. El calor hizo presa de los comensales que no dudaron en refrescarse como buenamente pudieron. Es verdad que no hay nada mejor que remojarse los pies en el mar cuando Lorenzo aprieta, y una vez fresquitos, continuar con la «cuchipanda». Ayer la Festa do Marisco recibió a cientos de comensales. Ni los padres, con carrito de bebé incluído, quisieron perderse su ración de manjar «made in ría». No todos están de fiesta Y mientras unos están de fiesta, otros tienen que cumplir con sus labores, o con lo que se tercie en el momento. Aquí vemos al voluntarioso pívot Gustavo, jugador del Inelga-Cefrico, que ni corto ni perezoso se hizo con la fregona para dejar como los chorros del oro la cancha durante el encuentro del domingo contra el Peleteiro. El «limpia» que no llega y la casa sin barrer. Pues nada, a ejercer de multiusos.