Sólo durante el mediodía, se consumieron 11.000 raciones en el recinto de degustación Patronato y corporación de O Grove participaron en los actos inaugurales
05 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A «Que disfruten e bo proveito». Con estas palabras cerró el alcalde de O Grove, Miguel Ángel Pérez, los discursos inaugurales de la Festa do Marisco que ayer vivió su segunda jornada. Fue uno de los días grandes del evento gastronómico, por las actividades que se desarrollaron y por las personas que acudieron a la cita entre los que se situaba una amplia representación política e institucional. Pero sin duda, el hombre de «más altura» fue el pregonero Fernando Romay, que enseguida se convirtió en el centro de atención y se ganó las simpatías de todos los presentes. Aunque el recinto ferial abrió ya el viernes por la tarde, no fue hasta ayer cuando se empezó a notar el verdadero ambiente de fiesta. La carpa de venta y degustación era ayer al mediodía un hervidero de gente que dio buena cuenta de 11.000 raciones de marisco. A partir de este fin de semana se contabilizarán por miles las personas que visitan el municipio llegados desde diferentes puntos de España y Portugal. Los portugueses constituyen uno de los públicos más fieles al evento, de ahí que el patronato instaurara como Día de Portugal el primer día de la fiesta. Hoy la jornada está dedicada al rodaballo y el próximo sábado le tocará el turno al mejillón. La fiesta concluirá el domingo 13 de octubre y, hasta entonces, habrá una intensa actividad gastronómica, didáctica y festiva en torno a esta cita. Uno de los problemas recurrentes todos los años son los atascos. Ayer no hubo contratiempos de este tipo y los coches circularon y aparcaron con relativa comodidad por el centro urbano. Hoy podría complicarse el panorama.