Mientras en O Grove se fallaba el primer premio de gastronomía Lola Torres, desde Madrid, esposa e hija del alcalde se prodigaban en la televisión.
04 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Con mucho fundamento La Casa Consistorial de O Grove desprendía ayer un aroma a buena cocina, aunque sólo fuera a través de la evocación de las palabras. Y es que la Fundación O Grelo escogió este espacio para presentar al ganador del primer premio de gastronomía «Cocina tradicional Lola Torres». Los laureles culinarios se han ido hasta Lleida, hasta la cocina de Cal Jaumet de Tora, una casa de comidas con 112 años de antigüedad y regentada en la actualidad por Jaume Marimón i Vidal. El galardonado recibirá una escultura, obra de Manuel Romero, doctor en Bellas Artes. Un recuerdo a Lola Torres El momento más emotivo llegó con la entrega, a título póstumo, de la medalla de oro al mérito de turismo y gastronomía a Lola Torres, la verdadera alma del acto que ayer se celebró en O Grove. Recogió la insignia su hija, Carmen Garrido, que ha recibido de su madre la mejor herencia: su talento culinario. Más premios En esta mañana cargada de reconocimientos, también Rafael Mourelos, vicepresidente de la Patronal Unión Hosteleira Galega, recibió la insgnia al mérito turístico de la Confederación Luso Galaica por la promoción del turismo, durante más de 25 años en su restaurante, por su labor como impulsor de las Xornadas Galaico Portuguesas de submarinismo y como promotor del restaurante de la Festa do Marisco. «Parapapá» Y si hablamos de emociones y de premios ahí va otra. Mientras el alcalde de O Grove ejercía su cargo, su esposa e hija, declarada fan de Lolita, se dejaban caer por el televisivo Diario de Patricia. Emocionante encuentro, con lágrima de rigor, entre la hija de Miguel Ángel y la propia de la faraona que a golpe melena y contoneos flamencos les dedicó un sonoro «Parapapá». ¿Gajes de la paternidad?.