El conselleiro de Industria inaugura a las diez de la mañana la 33 edición de la feria
23 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Llegó la hora de la verdad para Fexdega. Si la edición del año pasado, la del ave fénix que resurge de las cenizas, contó con un margen de confianza de administraciones, organismos públicos, expositores y público, en el 2002 llega el momento de rendir cuentas y de demostrar si, en efecto, los esfuerzos humanos y económicos destinados a la feria valieron la pena. Todo parece indicar que sí. En los últimos días todo fueron nervios y prisas para tener listo el pabellón y ultimar detalles. Pero tanto en el personal de la fundación como en los organismos locales involucrados a Fexdega -Concello y Cámara de Comercio- se respiraba un ambiente de ilusión. Y es que si el aprobado definitivo corre a cargo del público y su veredicto se dará a conocer en los próximos días, la prueba del algodón está ya superada: los expositores han confiado plenamente en la feria ocupando todos los stands disponibles. El apoyo institucional parece también garantizado. Fexdega cuenta, como siempre, con el Concello y la Cámara de Comercio, pero este año recibirá, además, el espaldarazo del conselleiro de Industria, que confirmó su presencia al acto inaugural que tendrá lugar a las diez de la mañana. Como recordó hace unos días el alcalde, Javier Gago, Rodríguez Yuste no acostumbra a acudir a las ferias multisectoriales, de ahí lo significativo de su asistencia. Queda por saber si las autoridades locales del resto de la comarca respaldarán el evento con una presencia que el año pasado se echó de menos. La incógnita se despejará esta misma mañana. Profesionalidad De lo que no cabe ya duda alguna es de que Fexdega es, por fin, una feria profesional. Un grupo de personas con su gerente Pedro Corbacho a la cabeza llevan un año trabajando para que la muestra recupere la finalidad para la que fue creada: ser un escaparate de lo mejor de la comarca y un referente para empresarios y comerciantes de otras comunidades. Fexdega abre las puertas un año más. Serán seis días en los que se deberá demostrar si la feria ha recuperado su rumbo. Para ello también el público debe volcarse con la feria. Desde las diez de la mañana de hoy a las nueve de la noche del domingo toda la comarca tiene una cita en A Maroma.