El Establecimientos Otero busca en la juventud de sus fichajes la fórmula para eludir el agobio en la EBA El club incorpora a última hora al base Santiago García, del San Mauro vilanovés
19 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.No va a ser un camino de rosas, y lo saben. Ante sí, los jugadores del Establecimientos Otero tienen la difícil tarea de mantener a su equipo en una categoría, la EBA, que se vuelve a convertir este año en un campo de minas que tendrán que sortear jornada tras jornada de Liga. La que mañana va a dar su pistoletazo de salida. Conocedores de sus limitaciones, en el club cambadés nadie se hace ilusiones: «nuestro objetivo es la permanencia», reconoce su entrenador accidental y hombre de la casa, Toni Fernández. Y es que la realidad manda, y nada hace dibujar en principio para el Establecimientos Otero un panorama muy distinto al vivido por el equipo arousano en sus anteriores participaciones en la EBA, prorrogadas en cada ocasión con sangre, sudor y lágrimas. El hecho es que el Xuventude ha perdido a hombres de calidad en su juego exterior, caso de Caldas o Lorenzo, y aún no ha sido capaz de concretar su plantilla, plagada de caras nuevas y, en general, inexpertas (César, García, Cela y Puñal), aún en fase de acoplamiento. La llegada de Santiago García, un base procedente del equipo vinculado, el San Mauro de Vilanova, refuerza desde ayer la posición de director de juego, dejando como única vacante en el equipo el cuarto puesto de alero, para el que todavía se busca nombre. La repentina renuncia al banquillo de Jesús Cobián aumenta la incertidumbre sobre el rendimiento de un equipo que deja su destino en manos de los veteranos Pombo, Sineiro, Gato, Sanmartín y Hammer.