El Igape bucea en Cambados en busca de una cultura empresarial, mientras la coral de Vilanova cumple 25 años y la lancha de limpieza retorna a Vilagarcía
13 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Emprendiendo Tengo que reconocerlo, estoy un poco aturdida ante la nueva jerga que se va imponiendo en esto de la empresa. Vamos a ver, ¿alguien sabe realmente qué es un emprendedor? Un tipo que emprende algo, sí, pero ¿qué? ¿un viaje? ¿un furibundo elemento, que la emprende a golpes? Menos mal que la Axencia de Desenvolvemento Local de Cambados, en colaboración con el Instituto Galego de Promoción Económica, se encargaron ayer de despejarnos semejantes dudas. Un emprendedor es un empresario con ganas. El Igape, menudo es él, dice que quiere transformar las ideas de la gente moza y el personal inquieto en general, en proyectos empresariales. Pues nos parece muy bien, oiga, que por estos lares no andamos precisamente sobrados. Gorgoritos de plata Enhorabuena. Varias de las gargantas más privilegiadas de Vilanova de Arousa están de cumpleaños. Nada menos que veinticinco primaveras se avecinan sobre la coral polifónica, que está dispuesta a celebrar sus bodas de plata por todo lo alto. A partir de hoy, y hasta el 16 de octubre, actuaciones todos los sábados. Y, de postre, un concierto de la agrupación vocal. ¿Alquien da más? Brillante, cabo Qué quieren que les diga. Los responsables portuarios nos dieron ayer una lección de compromiso con lo suyo. Se presentaba en el muelle comercial la lancha anticontaminación. Mejor dicho, se representaba, se presentaba de nuevo, vaya, porque ya había sido botada hace meses. La embarcación estuvo un buen período en el dique seco, pero ahora vuelve con todo el poderío de su cañón antiincendios y su depósito para aceites, esta vez bajo la dirección de la propia Autoridad Portuaria. Allí estaban el presidente de la rada, Benito González Aller, el nuevo director, su antecesor en el cargo y varios técnicos. Todos ellos asistieron a la botadura comme il faut , combinando traje y corbata con casco de seguridad de riguroso color blanco. Ni cortos ni perezosos, subieron a bordo para cruzar la dársena. Así se hace, qué caramba.