El Con tiene sed (y náuseas)

Begoña Paso begona.paso@lavoz.es

AROUSA

V.M.

Desde hace varios días es posible cruzar el río sin mojarse los pies y las casetas de los patos parecen las típicas viviendas de las islas caribeñas, pero sin el agua cristalina

03 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Cambio climático? Llevo ya algunos años viviendo en Vilagarcía, pero que yo recuerde es la primera vez que veo al río Con bajo mínimos. Y mira que han pasado cosas raras en el río. Sin ir más lejos, uno de mis amigos, los de la pandilla de los cerveceros, me cuenta que una vez se cayó un camión. Entonces no había cibers, ni siquiera funcionaban las máquinas del Rey del Croissant, con lo que la atracción al salir del colegio ya saben cuál fue. Anécdotas al margen, que me desvío del tema Y el asunto es que el Con tiene sed. O eso parece. Por lo menos, agua no lleva. Desde hace varias días, es posible llegar de una orilla a la otra, y sin la falda remangá. Aquello ya no es un río, es un regatillo . No hay mal que por bien no venga La coyuntura, triste porque qué es un río sin agua, sirve por lo menos para comprobar que el cierre de los pubs de las galerías Gallego ha contribuido a disminuir el índice de cristales. Quizás era el momento adecuado para hacer una limpieza intensa de los bajos fondos. Que esa es otra Si ya normalmente el aspecto del río no es demasiado apetecible, los bañistas más atrepidos no lo utilizan ni en la Festa da Auga, los días de mercado, el espíritu del Con debe tener el estómago peor que en un domingo de resaca tras un garrafonazo fino. De todo se puede ver sobre sus aguas, oigan. La conciencia cívica no ayuda demasiado, pero a mí me parece más justa una multa por tirar basura al río que por aparcar media hora más de lo permitido en la zona azul, que ya le gustaría a nuestro triste protagonista recuperar su tono natural. Trasvase Tajo-Segura-Con Nuestro equipo de investigación ya ha comenzado a pensar en posibles soluciones. La del trasvase es irrealizable por la segura oposición de los ecologistas. La opción que ha ganado más enteros es la de bautizar cada caseta de patos con el nombre de un poeta, andaluz por supuesto. Creo que podría ser la mejor forma de conseguir regenerarlo, y si tiene que venir algún conselleiro a inaugurar, pues que venga, que habrá vino y pinchitos para todos.