El hombre recuerda que pasó mucho miedo, ya que cientos de personas llegadas de Carril acorralaron a los rianxeiros que acudieron a la Comandancia de Vilagarcía a protestar
27 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Francisco Sobradelo Cebreiro está jubilado. Hace un cuarto de siglo era miembro de la junta general del pósito de Rianxo. Participó activamente en los sucesos ocurridos el 26 de agosto de 1977 en la ría de Arousa, en los que resultaron heridas unas veinte personas. Cuando recuerda los hechos asegura que tuvieron mucha suerte, ya que los carrilexos eran muchos más que ellos. «Non houbo mortos porque Deus non quixo», explica Francisco Sobradelo Cebreiro. El furtivismo campaba impunemente por los lombos del Ulla. Los rianxeiros querían evitar que les esquilmasen el banco natural. Según Francisco Sobradelo, al atardecer, entre diez y quince embarcaciones, con unos cien marineros a bordo, se dirigieron al lugar para expulsar a los ilegales, la mayoría, según dice, «eran de Carril». Delante de los viveros A continuación, y siempre según su versión, pusieron proa hacia Vilagarcía con la intención de protestar ante Capitanía. Por el camino, pasaron delante de los viveros de Carril y a un rianxeiro, «ocorréuselle tirarlle unha pedra. Ahí comezou o follón. Nada máis chegar a Vilagarcía, xa nos estaban esperando. Creo que estaban todos os veciños de Carril, eran moitísimos. Aquelo foi unha auténtica batalla campal. Houbo varios feridos. Zafámonos de milagre», recuerda. Por último, relata que fueron expulsados del lugar a tiros cuando escapaban por mar, «O meu barco recibiu o impacto de varios balazos. Incluso eu resultei ferido xa, que me tiraron unha botella que me fixo varios cortes na cara», comenta.