Vilagarcía, capital de la vela gallega

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Los ochocientos participantes en la «Rías Baixas» invadieron el puerto deportivo «El Correo Gallego» fue el vencedor de la regata de ayer y domina la clasificación general

12 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A La regata Rías Baixas es uno de los grandes acontecimientos de la vela gallega. Esta prueba, uno de las más importantes en el calendario, combina a la perfección la competición y la diversión. Ayer, Vilagarcía acogió el final de la segunda etapa de la prueba y el puerto deportivo fue conquistado por alrededor de ochocientos regatistas, sedientos tras una jornada de viento y calor. El viento fue el protagonista en el primer tramo de la regata. Con una fuerza importante, provocó alguna rotura e hizo que las embarcaciones prácticamente volaran sobre el mar. Su intensidad, sin embargo, disminuyó ligeramente a la entrada de la ría de Arousa, pero no lo suficiente como para fastidiar el espectáculo. El gran triunfador de la regata fue El Correo Gallego , patronenado por José Manuel Pérez, que se llevó la etapa y pasa a dominar la clasificación general. En segunda posición concluyó el Telefónica Movistar de Pedro Campos. Por lo que respecta a la clase Crucero Regata I y II, fue el Vento (Pablo Fernández) el vencedor de la etapa. Por último, en la clase Crucero, el ganador fue el Arosa VI , de José Luis Torres Colomer. Todos los ganadores de la etapa de ayer recogieron su premio en el tradicional ágape con el que los clubes que reciben a la regata obsequian a sus participantes. A él acudió ayer el alcalde de Vilagarcía. Javier Gago reconoció que él no navega «ni por Internet», pero su hijo Bruno sí hace sus pinitos y de forma brillante. La recepción estuvo animada por la charanga NBA y el presidente del Liceo Casino cerró el acto agradeciendo al organizador de la prueba la oferta realizada a Vilagarcía y pidiendo perdón «por los posibles errores cometidos». Después llegaría otra etapa para los participantes, muchos de los cuales se adentraron en la noche vilagarciana.