El público asistió masivamente A Illa para consumir siete toneladas de mejillones y Arsenio Iglesias no fue menos. En Cambados brindaron mirando a las estrellas
12 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Se acabaron las existencias. Los siete mil kilos de mejillones que se cocinaron este domingo en A Illa llegaron a lo justito porque a las nueve y media de la noche se agotaron las existencias. En las mesas había abundancia y variedad: paella, mejillones al vapor y en salsa, tortilla y sardinas asadas. En la carretera, colas para acceder al paseo do Cantiño pero, al final, hubo comida para todos. Dinerito para el deporte Desde luego, quienes sí pueden estar contentos son los clubes de piragüismo y el Céltiga, que este año organizaron la fiesta. A cuenta de vender mejillones recaudaron más de tres millones de pesetas. Ahora hay que descontar los gastos pero, aun así, les quedará un buen dinerito. Arsenio fue la estrella A la misma hora comían también mejillones y berberechos en Vilanova. Dos fiestas parecidas a menos de cinco kilómetros y el mismo día no tiene mucho sentido y contribuyó a despistar a más de uno. El resultado fue que en Vilanova hubo muy poca gente. Sólo el domingo se llenó la carpa y por allí anduvo tomándose una tapita de mejillones el pregonero Arsenio Iglesias, que fue requerido para firmar autógrafos y libros. Y después, el ex del Dépor se dio una vuelta por A Illa, para que no digan. Precios no tan populares El marisco en Vilanova estaba rico pero lo que no gustó tanto fueron los precios. Lo de cobrar tres euros por unos mejillones y ocho euros por una botella de albariño parece un poco carito para ser una fiesta de este tipo. No sólo albariño Con la resaca del Albariño todavía presente, en Cambados celebraron este fin de semana la Fiesta Europea del Vino. Una cita con mucho menos poder de convocatoria, con decir que el domingo al mediodía estaban los stands de A Calzada cerrados, y sin tanta algarabía. Pero, desde luego, quien no bebió fue porque no quiso. El sábado por la noche invitaron a las copas para participar en el ritual del «brindis da noite das estrelas», con fuegos de artificio y todo.