Y después de una hora y cuarto de concierto llegó la primera despedida. Mil agradecimientos a Cambados. Vamonos fue el broche final de esta primera parte. El público se dividió en tres grupos que deberían corear con el cantante. Vamonos, vamonos se oía una y otra vez en Fefiñáns. Dos minutos de llamamientos por parte del público bastaron para que el grupo volviera a salir a escena. Y si el miedo , del primer álbum, sonó entonces. Estuvo dedicada a todos aquellos que alguna vez sintieron miedo por «perder a su pareja, a un amigo, a su perro, o a su batería». Fue entonces el momento de concederle el protagonismo a Jandro. Nuevas despedidas y agradecimientos, esta vez más cortos, sirvieron para que la mayoría del público se marchara pensando que la actuación ya había terminado. Pero no era así. Otros dos minutos de descanso y el último tramo. Pequeñita y Eres un canalla fueron las últimas canciones que se pudieron escuchar ayer en Fefiñáns. Los dos mayores éxitos del primer álbum de la banda fueron las que pusieron la guinda final del espectáculo. Ahora sí, la gente sabía que esto había acabado.