La cultura del peligro

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

: SUBIR Y BAJAR será todo un problema en el nuevo carril bici del que dispondrá Vilagarcía. La ciudad tiene un convenio con la ONCE para la eliminar las barreras arquitectónicas y facilitar así el tránsito de personas con discapacidades físicas. Pero parece que en las nuevas infraestructuras que se están construyendo en el Concello este acuerdo no se tiene en cuenta. Y los problemas ya no serán sólo para personas minusválidas, sino para el ciudadano de a pie. ¿Qué tipo de malabarismo habrá que hacer para saltar en bici los bordillos? Imagínense. : PELIGROS PARA TODOS. El carril bici era querido por unos y odiado por otros. Después de que el Concello promoviera el verano pasado el uso de la bicicleta, este año llegó el carril tan deseado. Pero traerá más complicaciones de las esperadas, ya que en lugar de facilitar el camino de los ciclistas, lo entorpece. Pero lo peor no es bajar, sino tener que apearse de la bicicleta para volver a subir. Y luego se quejaban de los pavès del tour de Francia. : DE CABEZA. La situación se repite en el nuevo Parque de Miguel Hernández. Allí estas barreras arquitectónicas se han colocado para separar el césped de la acera. Esta vez el peligro lo corren los más pequeños. Sus madres los dejarán jugar libremente sin imaginarse que un tropiezo podrá llevarlos de cabeza hasta la acera. : ARTE EN LA PARED. Los amantes del arte ya pueden disfrutar de los grabados de Chillida, Wilfredo Lam o Enzo en Cambados. Exposalnés fue el lugar elegido por el Centro galego de Arte Contemporánea para hacer la exposición y divulgar los fondos de este museo.