San Benito consiguió un año más abarrotar la Praza de Fefiñáns Un año más, los cambadeses disfrutaron de un día festivo en honor a su patrón. Y un año más, San Benito, consiguió llenar la Praza de Fefiñáns de devotos que abarrotaron la iglesia desde primeras horas de la mañana. Nadie faltó a la cita. Chiringuitos y atracciones inundaron la famosa plaza, mientras en los bares de los alrededores se degustaban los tradicionales callos. Por la tarde: la procesión, que recorrió las calles de Cambados seguida por miles de fieles devotos coronada por el santo milagreiro.
11 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El sol que lució a primeras horas de la mañana hacía prever un San Benito caluroso como ya viene siendo habitual. Pero esta vez no pudo ser. Aún así, miles de devotos se acercaron a Fefiñáns para agradecerle al santo los favores prestados. La plaza amaneció llena de los tradicionales chiringuitos en los que comprar rosquillas, velas y todo tipo de artilugios y juguetes. Desde primeras horas de la mañana, los fieles abarrotaron las misas y, al mediodía, se registraba el tradicional lleno. También en los bares de los alrededores, donde se podían degustar las tapas de callos tan típicas de esta festividad, que nadie rechazó. Tras el descanso de rigor en un día festivo, la plaza volvió a recuperar su bullicio alrededor de las seis de la tarde con la celebración de nuevas misas y la visita de curiosos a las atracciones y chiringuitos. Dos horas después salía en procesión el santo, con el manto llenito de euros. Miles de personas esperaban en Fefiñáns para acompañarlo en su recorrido por las principales calles del municipio. En la comitiva, bandas de música, fieles de rodillas o descalzos por algún favor prestado, y velas. Dicen que hace desaparecer las verrugas por las peticiones que recibe este santo son ya de muy diversa índole. En la comitiva también estaban, por supuesto, las ovejas con sus lazos de colores que posteriormente fueron subastadas en el atrio de la iglesia. Uno de los actos de San Benito que más llama la atención entre los asistentes. Ya por la noche, la fiesta siguió con la verbena. Dos orquestas fueron las encargadas de poner la música que anunciaba el fin de fiesta por este santo milagreiro tan querido en Cambados.