Propietarios de edificios antiguos de Vilagarcía incumplen la ordenanza municipal de conservación No es una casualidad que en la misma calle, con sólo veinte metros de diferencia, haya dos edificios acordonados por la Policía Local. En uno de ellos se reparan los desperfectos que dieron lugar a un desprendimiento hace unas semanas. En el otro, cayeron tejas hace dos días, con grave riesgo para los viandantes. Ha sido en Rey Daviña, pero ocurre un día sí y otro también en cualquier calle de Vilagarcía. Y ello a pesar de que el Concello promulgó hace dos años una ordenanza obligando a su conservación.
25 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Suele ocurrir en edificios antiguos y abandonados por sus propietarios, aun cuando estén habitados. Pero también es frecuente en inmuebles de los años setenta cubiertos con placas que a menudo se desprenden y caen en la vía pública. De momento no han provacado incidente alguno, pero son un peligro para los viandantes. Por eso el Concello promulgó hace dos años una ordenanza en la que se obligaba a los propietarios de los edificios a mantener las fachadas en condiciones, en atención a las leyes urbanísticas de la Xunta de Galicia. En el caso de fachadas con chapados y placas, los propietarios deberán regular su conservación siempre que el inmueble tenga más de diez años. En otro tipo de edificios los controles se retrasan a los quince años. Pero la experiencia parece indicar que la ordenanza no ha tenido mucha repercusión. Bien por desconocimiento de la normativa, bien por desidia o por falta de recursos para invertir en los arreglos, lo cierto es que en el centro de Vilagarcía aparecen acordonadas un día sí y otro también fachadas de las que se han desprendido tejas o viejos elementos ornamentales. Muchas veces son edificios antiguos; otras, placas de inmuebles en relativo buen estado de conservación que se desprendieron cayendo a la calle. Cuando entró en vigor la ordenanza se dio un plazo para ejecutarla. Pero lo cierto es que el incumplimiento de la misma conlleva sanciones económicas que quizás sean más persuasivas que las meras advertencias.