EL DETALLE
16 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Pocos esperaban la presencia de Xosé Cuíña en un territorio que, sobre todo desde ayer, es dominio de Louzán y Palmou. Sin embargo allí estuvo, coincidiendo con el alcalde de O Grove, Miguel Ángel Pérez, que recibió todo un capote dialéctico por parte de su presidente provincial. «Un apoio especial para un home que goberna en minoría con todas as dificultades», espetó Louzán desde el púlpito, sin referirse expresamente a la suspensión de las normas urbanísticas. Cuíña torció el gesto en una sonrisa inescrutable.