Las espadas en alto

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Un sector del PSOE de O Grove planta cara al partido El PSOE de O Grove está atravesando una fuerte tormenta que podría acabar en naufragio. En esta singladura será decisiva la asamblea que se va a celebrar el martes y que se presenta como una prueba de fuego para la gestora y, por extensión, para la dirección del partido. Un sector de la militancia está dispuesta a dar la batalla

15 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La agrupación local del Partido Socialista de O Grove no ve el final del túnel. El partido no ha sabido o no ha podido salvar la crisis que arrastra desde febrero y que se saldó el 9 de marzo con la dimisión de la ejecutiva local. En aquella asamblea la militancia habló y forzó la dimisión de Andrés Muñiz y su equipo. El próximo martes habrá nueva asamblea y todo puede ocurrir. El partido en O Grove está roto por varios costados. El problema es precisamente que son muchas las familias enfrentadas, hasta el punto de que no se alcanzan consensos ni para batir al contrario. De todos modos la lucha está en estos momentos polarizada entre los partidarios de la gestora que preside Javier Padín y los que apoyan a los concejales Gonzalo González, Luis Basallo y Noemí Outeda. El cuarto edil del grupo municipal, José Manuel Díaz Prol, se ha alineado con la gestora. Medir fuerzas La reunión del martes será un buen termómetro para medir las fuerzas y para aclarar quien está con quien y ése fue, precisamente, el objetivo con que la gestora convocó esta asamblea, porque tiene plena confianza de que saldrá bien parada de este asalto. Pero esta especie de ultimátum que está sobre la mesa -gestora o concejales- no ha sentado nada bien a la dirección del partido en Pontevedra y Santiago porque son conscientes de que se podría volver en su contra. El orden del día de la asamblea no hace alusión a ningún tipo de moción de confianza ni algo parecido pero, a buen seguro, que la militancia no dejará escapar esta oportunidad para propiciar el debate interno. Los vecinos de O Grove han dado muestras a lo largo de sus historia de que no son fáciles de manejar y Gonzalo González daba un claro aviso a navegantes hace tan sólo dos días. «Equivócase quen pense que no Grove se poden impoñer as cousas, sobre todo ós socialistas». Y, desde luego, de momento, está siendo así. El coordinador provincial, Modesto Pose, y el secretario comarcal, Rodrigo Santiago, tomaron las riendas de la agrupación grovense hace tres meses y no han conseguido calmar los ánimos. Con más retraso del previsto, nombraron una gestora en la que se trató de conciliar a todas las corrientes, con veteranos y miembros de la anterior ejecutiva como Manuel Castro y caras nuevas como el presidente, Javier Padín. Se anunció como la solución a todos los problemas pero el noviazgo con el grupo municipal no duró ni dos semanas. Los concejales González, Basallo y Outeda rompieron la baraja el pasado viernes con una rueda de prensa en la que hablaron sin tapujos y pusieron sus cartas boca arriba. Las represalias del partido que no le importan y señalaron a Modesto Pose y a Rodrigo Santiago como los culpables de la actual crisis. Los acusaron además de orquestar una campaña contra ellos «porque van a por nós» y dejaron bien claro que no acatarán sus invitaciones a la dimisión. El turno de las bases El martes, a las nueve de la noche, le toca el turno a las bases y de lo que allí se hable podría depender el futuro del PSOE grovense. Las cosas han llegado a tal punto que el partido esta dispuesto a «cortar cabezas»»»» y explusar a los tres concejales de sus filas. Una medida que tendría un alto coste porque dejaría al PSOE con sólo uno de los cuatro concejales que tiene en la corporación. Pero todo ello son futuribles. De momento, tanto la gestora como la ejecutiva comarcal optaron por no echar más leña al fuego y ayer rehusaron contestar a los ataques de los concejales. Pero en O Grove nada está quieto, ni mucho menos. En los últimos días se han producido muchas reuniones en petit comité y conversaciones privadas con el fin de recabar apoyos y preparar la estrategia para la asamblea. El desenlace se conocerá el martes por la noche pero, a priori, parece que sea cual sea el resultado los problemas en la casa socialista continuarán. Máxime cuando está aún por designar al candidato a las elecciones municipales del año próximo. Pero eso será otra historia.