El muelle de Comboa constituye una de las actuaciones más importantes desarrolladas durante los últimos años en el puerto de Vilagarcía. La conclusión de la segunda fase permite a la rada contar con un total de cuatrocientos metros lineales de atraque ¿duplicando los disponibles en el primer tramo¿ que unen los muelles comercial y de Ferrazo. Otro de los factores esenciales es el calado ganado en la zona: once metros, que igualan la sonda máxima del puerto, situada en Ferrazo. Un hecho que posibilita el atraque en el muelle de buques de hasta diez metros de calado. Si bien actualmente se destina esta segunda fase al almacenamiento de madera, su destino final es convertirse en una terminal de congelados, ofreciendo servicio a instalaciones como el Centro Frigorífico. La presencia de una rampa Ro-Ro de 32 metros ¿para la descarga directa de mercancía a través de vehículos¿ y la nueva superficie creada ¿11.600 metros cuadrados¿ redondean la apuesta de la Autoridad Portuaria por la recuperación de un tráfico que Vilagarcía llegó a liderar en su día: la pesca congelada.